Guillermo Le Fort: No Veo un Rol Importante de la Política Fiscal Para Sacarnos de la Situación de Bajo Crecimiento

Guillermo Le Fort: No Veo un Rol Importante de la Política Fiscal Para Sacarnos de la Situación de Bajo Crecimiento

A su juicio, ¿cree que sea posible una recesión técnica, tal como sostiene Moody´s?

No está habiendo ahora una recesión técnica, ese es el punto. Con la información que tenemos este trimestre, la economía está mostrando una variación intertrimestral positiva. Para que haya una recesión técnica se requerirían dos trimestres en valores negativos. El segundo trimestre pasado fue negativo, por el efecto de la minería que tuvo una contracción importante. Este trimestre la minería está haciendo lo contrario, se está expandiendo y eso está ayudando para que el tercer trimestre sea con una variación positiva. Por lo tanto, no estamos en una recesión técnica, no creo que estemos.

¿Cree que un presupuesto expansivo pueda evitar una recesión?

Los problemas de crecimiento en la economía chilena tienen que ver con cosas relativas a la capacidad productiva, en asuntos de tendencia, de productividad, de acumulación de capital, de aumento del empleo. Son asuntos de oferta, no de demanda. Los asuntos de demanda que hay se refieren básicamente al bajo nivel de la inversión y en particular de la inversión privada. La inversión privada está muy afectada primero, por el precio del cobre y en segundo lugar por los problemas de confianza, por la incertidumbre. De esta forma, no veo un rol importante de la política fiscal para sacarnos de la situación de bajo crecimiento. No es un impulso fiscal lo que se requiere. Además, algo muy importante de tener en cuenta, es que la política fiscal es efectiva, solo en la medida que permanece siendo creíble en el mediano y largo plazo. La política fiscal funciona cuando hay una base estructural sólida que mantiene la confianza de los inversionistas respecto de la capacidad del Estado de servir en el futuro sus deudas. Cuando la política fiscal es insistentemente muy expansiva y se pierde la confianza en el cumplimiento de ciertos parámetros estructurales, el efecto de la política fiscal se debilita. Básicamente porque empieza a aumentar el riesgo país, cunde la desconfianza y empiezan a aumentar las percepciones de insolvencia futura respecto del sector público. Así, la política fiscal en lugar de ayudar en esos casos, se hace contraproducente. Tenemos muchos ejemplos a lo largo del mundo y a lo largo de nuestra propia historia que muestran que una política fiscal insistentemente expansiva, se transforma en un antibiótico reutilizado repetidamente que pierde su efectividad a la larga. Nosotros tenemos un activo muy importante en el marco de política fiscal estructural que hemos construido y la credibilidad que este tiene y ese es un activo que es necesario preservar, prolongar hacia el futuro.

¿Cuánto es el máximo que debiera crecer el gasto en 2017 para no poner en riesgo la clasificación de Chile?

Una expansión del gasto muy elevada podría poner en duda el cumplimiento de la meta estructural y al hacer esto, deteriorar el grado de clasificación de Chile y aumentar los costos de financiamiento. No solamente para el sector público, sino que también para el sector privado nacional. Es difícil darle un número, pero lo que nos asegura, una trayectoria estable y reducida de los costos financiamiento y mantener un buen credirating, es cumplir con los compromisos adquiridos en el pasado y esos compromisos consisten en ir reduciendo gradualmente el déficit estructural en 0,25 puntos cada año. Mi estimación es que eso debe estar en torno al 3% del crecimiento del gasto. No obstante, puede que se requiera alguna precisión adicional.

¿Cómo ve el déficit fiscal para los próximos años? ¿Está desacreditada la regla fiscal?

Creo que no está desacreditada la regla fiscal. Creo que tiene una gran credibilidad y eso se manifiesta en el bajo nivel de riesgo país que tiene Chile y en el buen credirating que mantenemos. Ese es el activo que tenemos que cuidar y preservar. No obstante, esto no quiere decir que no vayamos a tener déficit fiscal, aunque vayamos corrigiendo el déficit estructural, todavía vamos a seguir teniendo déficit fiscales hacia adelante por dos razones. Una porque el precio del cobre, está por debajo del precio del cobre de largo plazo. Otra, porque el nivel de actividad de la economía nacional, el valor del PIB, está por debajo del valor tendencial y eso implica que estamos con niveles de ingresos en el sector público menores que lo que se tendría en tendencia. Esto ya justifica un cierto nivel de déficit. Nuestra política estructural permite ciertos niveles de déficit, pero lo importante es que estos sean definidos en torno al cumplimiento de los parámetros estructurales.

Algunos economistas estiman que las reformas estructurales del gobierno costaron entre 1 punto y 1,5 puntos de crecimiento del PIB. ¿Cuánto asigna usted el menor dinamismo al manejo interno de la economía?

Creo que es un cálculo difícil de realizar. Creo que el país necesita reformas estructurales, pero bien hechas. El país necesita reformas estructurales para mejorar el acceso y la calidad de la educación, extender su cobertura. Generar a través de la educación un mecanismo, más fuerte para dar igualdad de oportunidades e impulsar el desarrollo. También creo que se requieren reformas en el sector laboral, tenemos un mercado laboral con muchas imperfecciones pero se requiere una reforma pro empleo, pro flexibilidad. Lo que pueden generar reformas de este tipo, sobre el crecimiento, puede ser muy importante y muy sostenido durante mucho tiempo. Por eso creo que el hecho de no hacer las reformas bien hechas tiene un costo de largo plazo muy importante para la economía nacional. Ahora, ¿qué es lo que nos ha pasado hasta aquí? nos hemos enredado en el proceso de reformas y eso ha minado y deteriorado la confianza. Hay demasiados temas y cambios abiertos. Lo que se requiere es un liderazgo político adecuado, fuerte, claro que apunte hacia dónde vamos, que reduzca las incertidumbres y que plantee un proyecto de reforma país que tenga una amplia adhesión.

¿Cree que será necesario bajar la tasa de interés durante 2017 si es que la economía avanza a un ritmo de 2%, tal como sugieren las proyecciones?

Esto es lo mismo que preguntarle a un chofer si cree que cuando vaya camino a la costa en el próximo fin de semana, va a tener que acelerar más o va a tener que frenar. Depende de cómo le toque el camino. Tiene un plan de irse a una cierta velocidad, cumpliendo con las normas y puede que le toque un camino más trancado que requiera más freno o puede que le toque más despejado y le permita aprovechar al máximo las condiciones del camino con respeto a la ley. Pero esto no lo sabemos, no lo podemos anticipar. Lo que decimos hoy día y creo que fue el acuerdo de que tuvimos en el Grupo de Política Monetaria, es que hay que mantener la tasa y que hacia adelante se ven tanto escenarios de alzas como escenarios de baja, de tal manera que el sesgo tiene a ser neutro. No porque no vislumbremos escenarios que requieran subir la tasa o escenarios que requieran bajarla, sino que porque están más o menos equilibrados ambos en importancia y no hay que pronunciarse en un sentido u otro. Cuando estábamos con la inflación claramente por encima del techo del rango meta, el Central estaba subiendo la tasa y era claro que había que seguirla subiendo, entonces se justificaba un sesgo positivo. Hoy día la inflación está convergiendo.

FUENTE: Diario Estrategia.cl ; Ver acá

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